Cuando se habla de fertilidad, a menudo se centra la atención en la mujer, pero los hombres también desempeñan un papel fundamental. Diversos estudios indican que el factor masculino contribuye en casi la mitad de los casos de infertilidad, y en muchos de ellos no se detecta hasta que se realiza un estudio completo. Conocer qué factores influyen en la calidad del semen es clave para planificar un embarazo y tomar decisiones informadas.
Cómo la edad y los hábitos afectan a la fertilidad masculina
Aunque los hombres producen espermatozoides durante toda su vida, su calidad no permanece constante. La edad puede influir en la movilidad, concentración y morfología de los espermatozoides, así como en la fragmentación del ADN espermático. Pero no es el único factor que importa: ciertos hábitos y condiciones de salud pueden afectar significativamente la fertilidad masculina. Entre ellos destacan:
- Consumo de tabaco y alcohol.
- Obesidad y alimentación poco equilibrada.
- Estrés crónico.
- Exposición prolongada al calor, como saunas, portátiles sobre las piernas o ropa ajustada.
- Alteraciones hormonales o enfermedades metabólicas.
La combinación de estos factores con el paso del tiempo puede dificultar la fecundación y aumentar el riesgo de complicaciones, lo que hace que la evaluación de la fertilidad masculina sea relevante cuando a la pareja le está costando lograr el embarazo.
La importancia del seminograma
Muchas parejas inician la evaluación de la fertilidad únicamente por la mujer, dejando de lado al hombre. Sin embargo, analizar a ambos desde el principio permite acelerar el diagnóstico, evitar pruebas innecesarias y reducir meses de incertidumbre.
En este sentido, el seminograma es la prueba principal para evaluar la calidad del semen. Permite analizar parámetros como la concentración, movilidad y morfología de los espermatozoides, así como la integridad del ADN espermático. Contar con esta información es fundamental, dentro del estudio de fertilidad, para comprender posibles dificultades reproductivas, orientar el tratamiento adecuado y planificar de manera más efectiva los pasos hacia un embarazo.

